quién somos

historia

Más de 150 años de historia

En Bòbila Aguilera somos mucho más que una empresa: somos una familia que, desde hace cinco generaciones, trabaja la tierra con las manos, el corazón y el orgullo de un oficio antiguo. Nuestros orígenes se remontan a finales del siglo XIX, pero fue a partir de 1930 cuando la producción comenzó de manera ininterrumpida en la actual bòbila, situada en La Pobla de Claramunt, en la comarca de Anoia.

A lo largo de los años, hemos mantenido viva una forma de trabajar que casi ha desaparecido. Seguimos utilizando un horno Hoffmann tradicional con bóveda catalana, excavado en la roca, uno de los pocos que aún funcionan manualmente en Cataluña. Este horno nos permite cocer las piezas con una calidad y una personalidad que ningún proceso industrial puede igualar.

Nuestro compromiso

Nuestro compromiso con la artesanía, la calidad y el territorio nos ha llevado a preservar un patrimonio vivo, hacerlo evolucionar con respeto, pero sin renunciar nunca a nuestra esencia. Hoy, seguimos trabajando con la misma pasión que nuestros antepasados, ofreciendo materiales de construcción con historia, autenticidad y carácter propio.

Tradición y autenticidad

Mantenemos operativa la bòbila desde hace más de 150 años, sin industrializar los procesos.

Calidad y sostenibilidad

Trabajamos con arcilla y tierra de origen local, mediante procesos naturales y producciones cortas que mejoran la calidad del producto, y realizamos las cocciones con biomasa para garantizar una producción más sostenible y respetuosa con el medio ambiente.

Identidad única

El horno Hoffmann aporta degradados y texturas irrepetibles, confiere a nuestros productos una alma propia y diferente al industrial.

Cómo trabajamos

En Bòbila Aguilera trabajamos como se ha hecho siempre: con las manos, el tiempo y el respeto por la materia prima. Nuestro proceso es lento, natural y totalmente artesanal. No hay prisas ni automatismos, solo tierra, agua, fuego y la experiencia acumulada de cinco generaciones. Cada pieza pasa por nuestras manos y refleja el valor de lo bien hecho, con un carácter rústico y único, fiel a la tradición y a nuestro entorno.

Extracción y selección de la tierra

Usamos tierra y arcilla local, seleccionada según las propiedades que necesita cada tipo de pieza.

Modelado manual

Damos forma a los ladrillos, baldosas, adobes y "pitxolins" uno a uno, manualmente, con moldes tradicionales.

Secado natural

Dejamos las piezas reposar al aire libre o en espacios cubiertos, porque se sequen despacio y de forma homogénea.

Cocida al horno Hoffmann

Utilizamos un horno centenario de llama continua, que aporta tonalidades y texturas únicas según la zona del horno donde se cuece cada pieza.

Selección y distribución

Repasamos manualmente cada producto antes de su salida y ofrecemos un trato directo y cercano, tanto a clientes como a profesionales del sector.